Comité LGBTQ+: Una Alemania dispuesta a todo para defenderse

Desde hace siglos, las personas pertenecientes a la comunidad LGBTQ+ son víctimas de discriminación, violencia e incluso criminalización en todo el mundo. Aunque en las últimas décadas se han logrado avances significativos, la situación sigue siendo alarmante en otras regiones del mundo, donde la homosexualidad aún puede castigarse con la pena de muerte. Si bien la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama la igualdad de todas las personas sin distinción, hay que reconocer que esta igualdad dista mucho de ser una realidad para millones de personas LGBTQ+. Por ello, los delegados del comité sobre los derechos LGBTQ+ se han fijado como misión encontrar un terreno de entendimiento para dar con soluciones globales frente a estas discriminaciones.

Una primera resolución progresista

Con el apoyo de Sudáfrica, Argentina, Brasil y Canadá, Alemania presentó una resolución en la que se insta a una acción internacional más firme para proteger a las personas LGBTQ+ contra la discriminación y la criminalización. La coalición sostiene que los derechos de las personas LGBTQ+ son derechos humanos universales y que las Naciones Unidas tienen la responsabilidad de velar por que se respeten en todo el mundo. La resolución tiene por objeto reforzar el seguimiento por parte de la ONU de la violencia y los abusos cometidos contra las personas LGBTQ+, animar a los países a adoptar leyes contra la discriminación y garantizar la igualdad de acceso al empleo, la atención sanitaria y la vivienda. Asimismo, apoya la concesión de asilo a las personas perseguidas por su orientación sexual o identidad de género, la promoción de programas educativos inclusivos, la creación de espacios seguros para los jóvenes que forman parte de la comunidad LGBTQ+ y la derogación de las leyes discriminatorias hacia estas comunidades. En general, la resolución presenta un enfoque proactivo y basado en los derechos humanos, que hace hincapié en la igualdad, la inclusión y la cooperación internacional para luchar contra la discriminación.

Un duelo ético perdido por Alemania

Los debates dan comienzo a pesar del número limitado de enmiendas. Se aborda brevemente la cuestión de la libertad de expresión en las redes sociales y su influencia en los adolescentes; la delegación india considera que la supresión de ciertos comentarios discriminatorios en las publicaciones podría vulnerar el derecho a la libertad de expresión de las personas. Poco después, la delegación ugandesa entabla un importante debate con la delegación alemana sobre una cláusula que fomenta el refuerzo de la vigilancia internacional de los actos de violencia y discriminación contra los miembros de la comunidad LGBTQ+: su principal argumento es que esta medida podría no respetar ciertas culturas y no ser adecuada al nivel de desarrollo de algunos países. La delegación alemana considera que esta enmienda es inadecuada, ya que no es pertinente y va en contra del objetivo principal de la resolución, que pretende proteger a la comunidad LGBTQ+ contra la discriminación, mientras que muchas culturas no la aceptan. Esta enmienda se aprueba, y la mayoría de las delegaciones presentes se suman a la delegación ugandesa.

En general, la mayoría de los países a favor de esta resolución la defendieron claramente, pero los países en contra inclinaron la balanza y la resolución no fue adoptada.

Renata Eva Skaburskas, Ludivine Hemakwa et Melissa Maina