¿Las armas nucleares tácticas: reflejo de un mundo que sigue siendo fracturado?

8 de junio de 2026, Saint-Genis-Pouilly – Los delegados mantienen fructíferos debates sobre la cuestión de las armas nucleares. Su objetivo es encontrar formas de evitar que las consecuencias del uso de armas nucleares tácticas en conflictos indirectos se descontrolen. Aunque el ambiente en la sala sigue siendo propicio para el trabajo, ya están surgiendo algunos desacuerdos de fondo que enfrentan a países con ideologías marcadas.

Se perfila una fractura geopolítica

Este choque de mentalidades traza una fractura geopolítica, ciertamente clásica, pero que sigue siendo igual de compleja en el seno de los debates. Por un lado, un bloque liderado por las potencias occidentales y sus aliados intenta imponer una línea estrictamente diplomática, defendiendo un marco jurídico riguroso para congelar el uso de estas tecnologías e imponer únicamente defensas convencionales. Por otro lado, varias naciones emergentes o independientes muestran un marcado escepticismo ante lo que perciben como un intento de congelación estratégica. Para estas delegaciones, unas regulaciones internacionales demasiado restrictivas corren el riesgo de limitar su libertad de decisión en materia de legítima defensa, dejando el campo libre a los países que ya poseen los mayores arsenales militares tradicionales del planeta.

Armas químicas frente a armas nucleares

Este desacuerdo teórico se tradujo rápidamente en debates muy concretos sobre las enmiendas. Las discusiones se centraron, sobre todo, en la distinción técnica entre las amenazas, en particular en la necesidad de diferenciar los daños causados por las armas químicas de los provocados por las armas nucleares. Esta reflexión llevó al comité a cuestionarse la legitimidad de una respuesta atómica ante un ataque no convencional, ya que algunos países defendían una estrategia de disuasión de segundo grado, en la que la amenaza virtual se convierte en una herramienta de defensa, mientras que otros reclamaban modalidades de aplicación precisas y transparentes. A pesar de estos puntos de bloqueo y de varios minutos de negociaciones, se alcanzó un consenso por mayoría de votos a favor de una propuesta de la delegación rusa destinada a reducir la potencia de las armas y a limitar al máximo las pérdidas humanas en caso de crisis.

Para ir más allá de las declaraciones oficiales en la tribuna, se entrevistó a tres delegaciones clave —Irán, Japón y Rusia— con el fin de recabar sus impresiones sobre el giro de los acontecimientos. En general, estas delegaciones consideran que las posiciones de los distintos países son bastante homogéneas, con la excepción de algunas delegaciones que mantienen puntos de vista más extremos con respecto al armamento nuclear.

En general, la cuestión ética en torno a las armas nucleares se basa en las posturas —que se han mantenido tradicionales o que han sabido evolucionar con el tiempo, según los Estados— y es precisamente esta complejidad la que convierte este tema en un tema de profunda reflexión.

Amaya Cutimbo, Marek Petras y Margaux Cleary